Los libros
La Odisea que no te contaron
Un viaje por el poema de Homero con sus mujeres en el centro

Te contaron la Odisea como la historia de un hombre que vuelve. No es eso lo que dice el poema.
- eBook (Kindle)12,99 €
- Tapa blanda15,98 €108 páginas
- Tapa dura24,99 €98 páginas
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Cada afirmación, con su canto y su verso.
Cómo trabaja este libro
Hay una escena de la Odisea que casi nunca sale en los resúmenes, y conviene que la conozcas antes de leer una sola línea más de este libro.
Estamos en el palacio de Ítaca. Un poeta canta ante los pretendientes —esos nobles que llevan años instalados en la casa, comiéndose la hacienda de un rey que no vuelve— y elige un tema doloroso: el regreso desastroso de los griegos desde Troya.
El pasaje continúa en el libro
Y así se comprueba cada afirmación:
En el canto 8 de la Odisea hay una escena extraordinaria que casi nadie recuerda, quizá porque desmonta media leyenda del héroe de acero.
Este ensayo cuenta los versos: la casa que aguanta veinte años sin su dueño la sostienen mujeres, y Homero lo deja escrito canto por canto.
Abre el canto 1, verso 356: la reina pide que paren una canción y su hijo la manda al telar. Veinte cantos después vuelve la misma frase, palabra por palabra, y solo ha cambiado una: donde decía «la palabra» dice «el arco». Ese es el método del libro. Dos pasajes frente a frente, el verso al lado, y el poema declarando contra su propio resumen. El veredicto lo dictas tú.
Qué es. Un ensayo de divulgación en quince capítulos, cada uno abierto por una escena y seguido de escena en escena; entre ellos, seis interludios más cortos siguen por el cuerpo del poema el dinero, el deseo, el cuerpo, la carta que nadie escribió, los nombres y el llanto. No hace falta saber griego ni haber terminado la Odisea: cada palabra griega lleva al lado cómo se dice, y cada afirmación lleva su canto y su verso, con la numeración que todas las ediciones imprimen al margen.
Quiénes están dentro. Penélope, que gobierna la partida más larga del poema sin salir del cuarto. Calipso, que le dice al mensajero de Zeus a la cara que los dioses tienen un rasero para ellos y otro para ellas. Nausícaa, Helena, Circe, las muertas que hablan en fila en el canto 11, la mujer del molino que pide a Zeus la última cena de los pretendientes, y las doce de cincuenta que se cuelgan de un cable de barco en el canto 22.
El capítulo del que se habla. «Sumario 22: la matanza y las doce, hecho por hecho» instruye el caso entero como un expediente: hechos probados, alegato de la defensa, alegato de la acusación, y las piezas que no encajan en ninguno. Sin veredicto. Es el capítulo que se discute en una sobremesa, y se sostiene solo.
Lo que te llevas. Más de ochenta mil palabras. Diecisiete imágenes con su pie (cerámica ática, Pinturicchio, Waterhouse, un bestiario medieval, un mapa de 1597). Un «Compruébalo» y sus notas por capítulo. Un glosario razonado de treinta y dos palabras griegas, la tabla «Pabón frente al griego» con trece versos en que la traducción de Gredos y el texto dicen cosas distintas, un «Quién es quién» y el plano del poema en una servilleta. Y «La tertulia», un cuaderno para clubes, aulas y sobremesas: por cada capítulo, una comprobación con el poema abierto, dos posturas para discutir y una tarea que se lleva a casa.
Para quién. Para quien leyó la Odisea en el instituto y sospecha que se la contaron a medias. Para quien ha disfrutado de las novelas que cuentan los mitos desde ellas y quiere saber qué inventan y qué ya estaba en Homero. Para el club de lectura que prefiere discutir con el texto en la mano. Para el profesor que necesita preguntas sin respuesta en la última página. Y para regalar a alguien que lee de verdad.
Lo que no es. No es un resumen del mito ni una novela con la voz de Penélope. No se lee de una sentada: lleva notas, glosario y bibliografía, y está hecho para volver a él con una Odisea al lado. No pone en boca de nadie una palabra que el poema no diga. Y cuando hay dos lecturas defendibles, tendrás las dos.
Este ensayo no pide que se le crea. Pide que se le compruebe: con cualquier Odisea abierta, la del instituto o la que había en casa, se puede mirar si la cuenta sale.
Primer volumen de «Los clásicos que no te contaron». Cada uno se lee solo.






